MINISTERIO EVANGELISTICO PENTECOSTAL
EL FIN SE ACERCA
“SI FUEREN DESTRUIDOS LOS FUNDAMENTOS”
“Si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo?”
Salmo 11:3
Introducción
Salmo hermoso escrito por el rey David que habla sobre la seguridad, confianza y fortaleza que nos brinda servir al Dios todopoderoso. Este Salmo nos muestra que el Señor desde su trono, mira y examina a todos los hombres, y como juez de toda la tierra juzgará a todos los hombres (Génesis 18:25), recompensará al justo y castigará impetuosamente a los malos: “Porque Jehová es justo, y ama la justicia. El hombre recto mirará su rostro”, pero sabemos que ese juicio será en un futuro escatológico, no ahora. Así que, si servimos a Dios de verdad, un día, más temprano que tarde, Jehová pondrá todas las cosas en su lugar.
El verso base de este tema plantea una interrogante: “si fueren destruidos los fundamentos ¿Qué de hacer el justo?”. La Biblia Vulgata Latina dice más explícitamente: “Cuando los cimientos se socavan ¿qué puede hacer el justo?”.
Grandes fundamentos de nuestra sociedad
¿A qué fundamentos se refiere David?, ¿Qué es un fundamento? Es simplemente un cimiento en que se basa o sostiene una cosa o edificio. indica Base o asiento. La palabra griega más usada en el nuevo testamento es Themelios: “cimentar, basar”, y Katabole: “fundar, echar un fundamento”. Hoy como nunca vemos con asombro como los más grandes fundamentos de la humanidad están siendo destruidos, echados por tierra, pasados a llevar, atropellados, sucumbidos y socavados. Socavar: “Excavar por debajo, dejándolo en falso. Debilitar algo o a alguien, especialmente en el aspecto moral”.
Nos referimos a los fundamentos, las bases o cimientos de la sociedad, al hablar de los más principales y elementales valores y principios que sostienen nuestra cultura occidental. Si estos cimientos son socavados, destruidos o puestos a un lado, la sociedad entera se irá destruyendo lenta y paulatinamente y se convertirá en una jungla, un mundo sin ley, una sociedad de animales fieros y asesinos. Los fundamentos principales y elementales de la sociedad son: la familia, la educación, los principios morales y la religión. Cuando estos fundamentos son destruidos, se destruye la sociedad, se dice que una sociedad se destruye por dentro antes de destruirse por fuera (la sociedad que se socava por la obra de las “termita” de los anti-valores).
El fundamento de la familia
El primer fundamento es la familia y el matrimonio, hoy atacado, cuestionado y olvidado. La institución entera del matrimonio y del hogar están sufriendo como nunca una gran depresión y se enfrentan a una poderosa tirantes (Génesis 2:24, 1ª Corintios 11:3, Proverbios 18:22). El 75% de los matrimonios en los EE. UU. Es desdichado, de cinco parejas que se casan tres se divorcian. El doctor Sorokin dice en su libro “La crisis de nuestra era”: “La familia ha sacrificado ya casi todas sus otras funciones”. Cada vez es menos una entidad religiosa, aun cuando en tiempos antiguos el ser cabeza de familia, el ser pater familis, era un sacerdocio. Al declinar la religión, la escuela dominical (o instituciones similares), ha venido si acaso, a tomar el lugar de la familia…el resultado es que el hogar se ha ido transformando en una simple “playa de estacionamiento nocturna”… agrega también “la desintegración se advierte en muchas formas. El lazo que vinculaba al esposo y la esposa en una entidad, normalmente para toda la vida, se ha debilitado y por lo mismo cada vez son más los que se distancian por el divorcio y la separación”. El divorcio, la alteración del rol de la mujer, el consumismo, la infidelidad, la pretensión de casarse hombres con hombres y mujeres con mujeres, etc. Atentan flagrantemente contra la sagrada institución de la familia.
El derrumbe terrible del fundamento moral nos enfrenta a una inevitable destrucción de la actual sociedad como la conocemos. Esta pérdida espantosa de la moral, es uno de los principales causantes del derrumbe de nuestro mundo actual y miserable condición en que está sumida la juventud de nuestro tiempo, la cultura corrupta de los cesares de Roma está en plena vigencia. La Nueva Era y su premisa del “relativismo moral” fomentan el adulterio, las relaciones prematrimoniales, el uso de los preservativos, la pastilla del día después, la pornografía, el comercio sexual, el homosexualismo, el lesbianismo y otras formas aberrantes de sexualidad desenfrenada (necrofilia, zoofilia, pedofilia, transexualismo, tri sexualismo, bisexualismo, etc.), de esta manera se confirma que vivimos en días peores que los de Noé, y mucho peores que Sodoma y Gomorra (2ª Timoteo 3:1-5, Génesis 19, Mateo 24:37-39, Lucas 17:28-29).
El fundamento de la educación
Otro básico fundamento que se derrumba ante nuestros ojos es la educación y los medios de comunicación. Los colegios y universidades están enseñando y fomentando el consumismo, el gnosticismo, la teoría de la evolución, la meditación trascendental, el yoga, el espiritismo, etc. Aun en los EE. UU. existen universidades que dictan ramos como brujería y satanismo, ¡que increíble!, para que hablar de la radio y principalmente la televisión. Ellos han dejado de ser lo que debían ser; agentes de comunicación, de educación e impartición de valores, es decir, no tienen razón de ser.
Grandes perversiones, repugnantes escenas inmorales y de crímenes, han ganado la entrada en el santuario del hogar, escenas sangrientas, perversas, de asaltos, robos, consumo de drogas, pleitos, abortos, homicidios, alcoholismo, vicios y violencia. Programas mañaneros de farándula, chismografía, morbosos, chabacanos, groseros que fomentan el egoísmo, la vanidad y el culto al “yo”, aún los sociólogos, educadores, magistrados y sicólogos concuerdan en lo peligroso y dañino de la televisión especialmente para nuestros niños y jóvenes, calificándola de televisión basura (1ª. Juan 2:15-16; Salmos 119:9, Romanos 1:24-32, Salmos 101:3).
El derrumbe de la religión
Otro fundamento vital que se derrumba es la religión; reflejado en la terrible apostasía de que somos testigos en la actualidad. La religión ha perdido su fuerza e influencia positiva y benefactora en el alma de la sociedad. La religión se ha corrompido y prostituido por el pecado, el dinero y el poder político. Los escándalos de todo tipo y la parsimonia del cristianismo nominal han hecho que la gente se desencante y aleje cada vez más de las congregaciones cristianas. Las sectas y religiones falsas se aprovechan de esta crisis del cristianismo para captar adeptos y engañar millares de incautos exponiendo esas preciosas almas a la condenación eterna (Samos 12:1, 2ª Timoteo 4:3-4, Apocalipsis 17, 2ª. Pedro 2:1-3, Mateo 24:4-5, 1ª. Timoteo 4:19), miles de falsos profetas, falsos Cristos, lideres mentirosos engañando gente, enriqueciéndose con la fe o en busca de fama, provocando un descrédito al cristianismo, que evidencia una espantosa crisis espiritual y religiosa (Luis de Jesús Miranda, Tito Martínez, reverendo Moon, William Soto Santiago, Iván Carvajal, el comandante Casanova, etc.).
Frente al derrumbe de los fundamentos ¿Qué hará el justo?
Frente a esta terrible realidad de los fundamentos destruidos ¿Qué ha de hace el justo? ¡Porque algo hay que hacer! o ¿guardaremos silencio? ¿nos haremos los sordos, los ciegos? que al mundo se lo lleve el diablo, que nuestra sociedad se siga deteriorando, que nuestros hijos sigan expuestos, ¿que la iglesia no se mueva de su lugar y siga encerrada? absolutamente ¡no! ¿Qué ha de hacer el justo?
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En primer lugar, vivir una vida diferente al mundo marcar la diferencia, con hechos, frutos, testimonio más que palabras, ser luminares en el mundo, vivir una vida santa, pura, noble, con un hogar ejemplar y bien constituido, con valores y principios. Una iglesia que marque la diferencia, llena del Espíritu Santo, con miembros verdaderos, genuinos, santos, 100% cristianos (Mateo 5:13; Filipenses 2:15; 1ª Pedro 1:15; Santiago 3:13; Gálatas 5:22). ¿Qué ha de hacer el justo?
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En segundo lugar, predicar el evangelio con poder y autoridad, con valentía y hombría, atacando el pecado y denunciando la maldad de los malos y encarando a los políticos y líderes de este mundo con un mensaje profético y disidente, haciéndolos responsables de su actuar y evidenciándoles. ¿Cuál es la postura de la iglesia del Señor Jesucristo, que la iglesia nunca deje de decir al mundo entero: “ASÍ HA DICHO JEHOVÁ” (Marcos 16:15, 2ª, Timoteo 4:1-2, Jeremías 23:29, Hebreos 4:12, 1ª. Corintios 1:21).
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En tercer, y último lugar, vivir una vida de constante y permanente intercesión, oración y ayuno por el mundo, la gente perdida y la sociedad actual. Los creyentes no pueden quedarse impávidos e insensibles ante lo que ocurre ante nuestros ojos, ante la realidad que vive nuestro mundo, el mundo agoniza y la iglesia debe darle vida al mundo, no podemos dejar de orar y llorar por este mundo que se derrumba por la caída de los fundamentos que la sustentaron en toda su historia.
Palabras finales
Nuestro deber como creyentes e hijos de Dios, hoy más que nunca, es interceder con clamor, oración ferviente y lagrimas a favor de esta actual humanidad perdida ¡aleluya! (Mateo 7:7, Jeremías 33:3, Santiago 5:16-18, Éxodo 31:32-33, 1ª. Tesalonicenses 5:17, Judas 20).
¡Que Dios nos bendiga!
