top of page

"¿ESTAMOS LISTOS PARA IRNOS?”

“Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas;  y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida.  Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles.  Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos.  Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.  Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá”

Lucas 12:35-40

“¡Estén listos! Vístanse y tengan las lámparas encendidas. Sean como los siervos que están esperando que su patrón regrese de una fiesta de bodas. El patrón viene, llama a la puerta y ellos abren de inmediato.  Qué bien les irá a esos siervos a quienes el patrón encuentra despiertos y listos cuando él regresa a casa. Les digo la verdad: el patrón pedirá a los siervos que ocupen su lugar en la mesa, se dispondrá y él mismo les servirá.  Tal vez los siervos tengan que esperar hasta la media noche o más tarde, pero les va a ir bien cuando llegue el patrón y los encuentre esperándolo.  recuerden esto: si el dueño de la casa supiera a qué hora viene el ladrón, entonces no lo dejaría entrar a su casa.  Así que ustedes también estén listos, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada”

Palabra De Dios para Todos

Lucas el evangelio para los gentiles del mundo

Este evangelio fue escrito por Lucas, el único autor sagrado que era gentil y no judío (60-63 d.C.), era médico de profesión y fue un recolector de datos, fechas, nombres y hechos en relación con la vida y ministerio de Jesucristo, para escribir un folleto para evangelizar a un soldado romano de nombre Teófilo. Escribió también en el mismo animo el precioso libro de los Hechos que la relata la fundación de la iglesia y su desarrollo en los primeros años del cristianismo. Era un ferviente servidor de Dios y creyente en Cristo, Pablo lo llama “el médico amado” (Colosenses 4:14) y lo menciona en su carta Timoteo como un fiel colaborador suyo que estuvo a su lado cuando todos lo dejaron (2°. Timoteo 4:11).

Es un evangelio que se usa para evangelizar al mundo gentil, para alcanzar para Cristo a quienes no son del pueblo elegido, así como Mateo fue escrito para los judios, Lucas fue escrito para los gentiles

¿El pasaje escatológico?

El contexto de este pasaje apunta a la administración espiritual de los siervos de Dios, y se aplica a este tiempo actual, representa a cada creyente en particular. Un día rendiremos cuenta del trabajo que realizamos en la obra de Dios. Básicamente estos pasajes nos advierten que debemos estar preparados completamente para la venida del Señor Jesucristo por su iglesia.

Jesús plantea esta realidad poniendo como ejemplo que todo siervo debe, no solo servir bien a su señor o amo, sino que este debe estar preparado para rendir cuentas claras y diligentes de su mayordomía al dueño de la obra cuando este regrese a pedir cuentas a sus siervos de todos sus bienes y como estos han sido administrados. Esta premisa se patenta en esta frase: “Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas” Lucas 12:35. Todos los versos que continúan a este apuntan precisamente a esta condición y menciona aquellos que están esperando a su señor como “bienaventurados”, deben esperarlo de la mejor manera, con sus lomos ceñidos, con su lámpara encendida y no importando cuanto demore en regresar, su señor prometió hacerlo y lo hará. Concluye con esta frase emblemática: “Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá” Lucas 12:40.

¿Listos para irnos?

Los verdaderos creyentes en Cristo, los auténticos hijos de Dios y los cristianos de sana doctrina, deben estar espiritualmente siempre preparados, listos y obedientes, anhelando con toda su alma y su corazón el regreso del Señor por su iglesia. El Señor Jesucristo vendrá en cualquier momento, cuando menos el mundo lo espere, en un momento indeterminado e inesperado (Mateo 24:36. 42-44, Lucas 21:34, 1°. Tesalonicenses 5:2-4).

En la parábola de las 10 vírgenes el Señor Jesús abarca este tema con absoluta claridad exponiendo que su venida es inminente y que los creyentes sensatos son aquellos que están listos para irse con él, es decir son vírgenes, tienen su lampara encendida, esperan con ansias al esposo, y tienen aceite de reserva en sus vasijas (Mateo 25:).

¿Estamos listos para irnos? Como dijo el propio Señor en el sermón del monte de los Olivos: “Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” Lucas 21:36. Debemos estar listos para irnos como dice el propio Pablo: “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos” Romanos 13:11. Debemos estar listos para irnos como dice Pedro: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” 2°. Pedro 3:9.

Santiago escribe abierta y claramente sobre la venida del Señor y nos dice que debemos estar listos para irnos: “Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.  Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca” Santiago 5:7-8.

Estar listos para irnos, no es como la mujer que está por salir de casa, junto al esposo, y este le pregunta; “estás lista”, y ella responde afirmativamente, pero luego dice “espera, me falta esto o esto otro”, estar listo significa “apercibido, preparado, dispuesto para hacer algo, debidamente preparado. Preparado mental y físicamente para alguna experiencia o acción”.

Palabras finales

Y para finalizar afirmaremos lo que el propio Señor Jesucristo dice, y que confirma diciendo que los hijos de Dios debemos estar listos para su venida, y la iglesia debe responder con un gran AMEN: “El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús” Apocalipsis 22:20.

bottom of page