MINISTERIO EVANGELISTICO PENTECOSTAL
EL FIN SE ACERCA
“FALTA POCO TIEMPO PARA EL GRAN CLIMAX DE LA APOSTASÍA”
“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasÍa, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios”
2°. Tesalonicenses 2:3-4
“No permitan que nadie los engañe de ninguna manera. El día del Señor llegará después de que ocurra la rebelión contra Dios, que no sucederá sino hasta que aparezca el hombre perverso destinado a la destrucción. Él está en contra de todo lo que se llama dios o de todo a lo que se le rinde culto. Incluso entra en el templo de Dios y se queda ahí haciéndose pasar por Dios”Versión Palabra de Dios para todos
Una carta totalmente escatológica
Carta escrita por Pablo (entre los años 51-52 d.C.) a una iglesia numerosa y emergente, la cual pretende esclarecer el tema de la venida de Cristo por su iglesia y esclarecer el cronograma escatológico. Acá se presenta el orden de algunos grandes eventos que vendrán en los tiempos finales, ya que la primera carta que Pablo escribió a la iglesia en Tesalónica fue mal interpretada por los hermanos de aquella joven congregación, los cuales vieron con tanta fuerza la inminente venida del Señor por sus santos que creyeron que no era importante trabajar, atender la familia o cumplir el servicio cristiano ante la pronta vendida del Señor.
Pablo pone como punto de referencia la venida de Cristo: el suceso central y principal es el arrebatamiento de la iglesia al cielo, todo evento profético se ordena, antes o después del rapto de la iglesia. Al rapto se le llama “nuestra reunión con El”, y a la segunda venida en Gloria se le llama “la venida de nuestro Señor Jesucristo”. Antes del rapto vendrá la apostasía, y antes de la segunda venida de Cristo aparecerá el anticristo. Es precisamente este personaje siniestro, llamado el anticristo, quien cometerá lo que se conoce como la “abominación desoladora”.
El gran clímax de la apostasía
Pablo menciona en este pasaje el misterio de la iniquidad, asegurando que ya en ese tiempo estaba en acción, y que se puede resumir con el intento de satanás por hacer que un hombre se convierta en dios, para recibir del mundo toda adoración y alabanza. Esto sucederá en la misma mitad del periodo horrendo de la gran tribulación, clímax significa “cima, punto más alto, éxtasis, a punto de, punto más elevado, ebullición”.
Estamos sin lugar a duda en el tiempo del fin, todas las señales del retorno de Cristo se han cumplido totalmente (Daniel 12:4, Mateo 24:3-14, Lucas 21:31, 2ª. Timoteo 3:1-5). Creemos fehacientemente que somos la generación del Rapto. Pablo en este pasaje señala que ya en su tiempo había comenzado “El misterio de la iniquidad”, que lo contrapuesto al misterio de la piedad (1ª. Timoteo 3:16) que es básicamente un hombre haciendo pasar por Dios, o la deificación del hombre, este fenómeno, luego de 20 siglos, se hará pleno y total luego de ocurrido el arrebatamiento de la iglesia.
La abominación desoladora es un acto estúpido, ideado y provocado por el mismo diablo, para terminar, o tratar de terminar, lo que quiso hacer en el cielo miles de años antes de la creación del hombre: “Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo” Isaías 14:13-14.
El instante de culmino de la apostasía, es decir el punto final, el clímax de la apostasía, se producirá en la entrada triunfal del anticristo a la ciudad de Jerusalén, se cree que será después de la primera mitad del periodo de la tribulación, cuando el gran líder de esa época, en forma prepotente, profanadora, dictatorial y arrogante, entre al templo de los judíos, al lugar santo, haciéndose pasar por Dios y exigiendo, de todo el mundo, la adoración que solo Dios puede, y debe recibir; “No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, Sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia, por tu verdad” Salmo 115:1 . Esta execrable obra se conoce bíblicamente como LA ABOMINACIÓN DESOLADORA (Daniel 9:27, Mateo 24:15), “Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás” Mateo 4:10.
Palabras finales
El gran sueño y anhelo del diablo, que buscó desde la eternidad, el cual consta de ser reconocido y adorado por el mundo como dios, parecerá hacerse realidad en los días terribles de la gran tribulación. Será un tiempo muy breve, pues, cuando el Anticristo cometa la abominación desoladora, al poco tiempo se desplomará su sueño, pues el Señor Jesucristo vendrá en majestad, en su segunda venida en gloria, para destruir, avergonzar y vencer al diablo y su breve imperio; “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea...Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre” Apocalipsis 19:1-19-20.
